Frases de Audre Lorde sobre el racismo que te harán querer leer toda su obra

Entre las obras más reconocidas de la autora destacan Sister Outsider (1984), considerado el texto más influyente por sus reflexiones sobre racismo, feminismo y poder.
Por Redacción El Arrebato
Audre Lorde fue una escritora, poeta, ensayista y activista afroestadounidense nacida en 1934 en Nueva York. Se definía a sí misma como “negra, lesbiana, madre, guerrera y poeta”, y dedicó gran parte de su obra a analizar cómo el racismo, el sexismo, la homofobia y otras formas de opresión se entrecruzan en la vida de las personas.
A través de decenas de libros, poemas y ensayos, se convirtió en una de las voces más importantes del feminismo negro y de la lucha por los derechos civiles en el siglo XX. Su pensamiento sigue siendo una referencia fundamental para comprender las desigualdades sociales, tanto a nivel académico como en la práctica política.
Entre las obras más reconocidas de Lorde destacan Sister Outsider (1984), considerado el texto más influyente por sus reflexiones sobre racismo, feminismo y poder; Zami: A New Spelling of My Name (1982), una innovadora mezcla de autobiografía y memoria; The Cancer Journals (1980), donde aborda su experiencia con el cáncer de mama; y los poemarios Coal (1976) y The Black Unicorn (1978), fundamentales para entender su exploración de la identidad negra, el género, el deseo y la resistencia.
Aquí te presentamos algunas de las frases contenidas en diferentes textos:
1. “Las mujeres reaccionan al racismo. Mi reacción al racismo es la ira. He vivido con esa ira, ignorándola, alimentándome de ella, aprendiendo a controlarla antes de que destruyera mis sueños, durante la mayor parte de mi vida. Hubo un tiempo en que la expresé en silencio, temerosa de su peso. Mi miedo a la ira no me enseñó nada. Tu miedo a esa ira tampoco te enseñará nada”.
2. “En 1967, paseaba a mi hija de dos años en un carrito de la compra por un supermercado de Eastchester, cuando una niña blanca que pasaba en el carrito de su madre exclamó emocionada: «¡Mira, mamá, una bebé sirvienta!». Tu madre te hizo callar, pero no te corrigió. Y así, quince años después, en una conferencia sobre racismo, todavía te parece graciosa esa historia. Pero me han dicho que tu risa está llena de terror y enfermedad.
Del ensayo “Los usos de la ira: Mujeres que responden al racismo”
3. “En nuestra condición de mujeres Negras, tenemos el deber y la responsabilidad de definirnos a nosotras mismas y de buscar aliados para luchar por las causas comunes: con los hombres Negros en la lucha contra el racismo, y con las mujeres Negras y blancas en la lucha contra el sexismo. Mas, por encima de todo, en nuestra condición de mujeres Negras tenemos el derecho y la responsabilidad de reconocernos unas a otras sin miedo y de amar a nuestra manera. Las mujeres Negras lesbianas y heterosexuales compartimos toda una historia de unión y poder, y ni nuestra identidad sexual ni nuestras diferencias deben llevarnos a olvidarla”.
4. “La problemática de las mujeres Negras es consecuencia de la contradicción general entre capital y fuerza de trabajo, y también lo es el racismo; así pues, todos debemos batallar contra ambos. La estructura capitalista es un monstruo multicéfalo. Cabe añadir que en ninguno de los países socialistas que he visitado he visto que hubieran desaparecido el racismo ni el sexismo; así pues, la erradicación de ambas enfermedades parece exigir algo más que la abolición de la institución capitalista”.
5. “La opresión de las mujeres no conoce fronteras étnicas ni raciales, es cierto, pero eso no significa que sea idéntica para todas. Tampoco las fuentes de nuestro poder originario conocen fronteras. Aludir a una sin ocuparse de las otras equivale a distorsionar tanto lo que tenemos en común como lo que nos diferencia. Pues el racismo sigue existiendo pese a la hermandad entre las mujeres”.
“La hermana, la extranjera”. 1984

