ONG Olivino y declaraciones del presidente: “La ciencia y las humanidades no funcionan como una cadena de producción de comida rápida”

- La organización explicó que las investigaciones se articulan a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), la que financia distintos fondos.
- “Aquellos del orden de 100 a 500 millones de pesos en gasto corresponden a centros de investigación, como los FONDAP, Núcleos Milenio o Proyectos Anillo, los cuales generan empleo (sí, empleo) para decenas de investigadores, técnicos y personal administrativo que trabajan durante varios años”, acotaron, insistiendo que además forman nuevos profesionales “altamente capacitados”.
Por Redacción El Arrebato
Continúan los cuestionamientos al presidente José Antonio Kast por sus dichos sobre el financiamiento de investigaciones científicas en las universidades. El jefe de Estado aseguró que “a veces 100 millones, 500 millones, para una investigación que termina en un libro precioso, empastado, en la biblioteca ¿Cuántos trabajos generó? Ninguno”.
El directorio de la ONG Olivino, organización dedicada a la divulgación científica y la promoción del pensamiento crítico, publicó una columna donde plantearon que la frase “es eficaz en posicionar un mensaje y es también profundamente engañosa”.
“La ciencia y las humanidades no funcionan como una cadena de producción de comida rápida, sino más bien, como una siembra paciente que es la que permite que existan tecnologías, que sepamos en qué sitios podemos construir (y en cuáles definitivamente no hacerlo) o cómo desarrollar una política pública”, añadieron.
En este sentido, la iniciativa explicó que las investigaciones se articulan a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), la que financia distintos fondos. “Aquellos del orden de 100 a 500 millones de pesos en gasto corresponden a centros de investigación, como los FONDAP, Núcleos Milenio o Proyectos Anillo, los cuales generan empleo (sí, empleo) para decenas de investigadores, técnicos y personal administrativo que trabajan durante varios años”, acotaron, insistiendo en que además forman nuevos profesionales “altamente capacitados”.
Asimismo, insistieron en que “los investigadores son trabajadores del conocimiento” y cuestionaron el argumento sobre que un libro termina en una biblioteca.
“Detrás de esa elaboración de un libro hay una industria laboral completa, en que trabajan editores, correctores, diseñadores, ilustradores, imprentas, distribuidoras, librerías. Por no mencionar el valor intrínseco de un libro en biblioteca, lo cual, esperamos, no sea lo que está en discusión”, agregaron.
La ONG remarcó que Chile solo destina el 0,4% del PIB en ciencia, muy por debajo del promedio de los países de la OCDE, que es de un 2,7%. “No es que estemos despilfarrando; sino que, todo lo contrario, estamos en falta”.
“La pregunta tal vez no deba enfocarse en cuántos empleos inmediatos generan hoy las investigaciones, sino en cuántas oportunidades perderemos mañana si dejamos de invertir en conocimiento hoy”, concluyeron.

