Presidenta de la Fundación Fuera Acosadores: si hoy denuncias acoso laboral “no queda en nada” y “el maltratador continúa en su puesto de trabajo”

Scarlett Watson, contó que la organización que lidera, inició este miércoles 15 de abril un ciclo de conversatorios basado en el documental “Ocaso”, film dirigido por Nicole Kramm Caifal, donde se cuenta la historia de trabajadores y trabajadoras que sufrieron acoso en sus trabajos. Con la prevención como labor central, insistió en que aún “hay mucho desconocimiento y desinformación de lo que es o no maltrato. Y es algo que se repite mucho, les cuesta (a las víctimas) darse cuenta y abrir los ojos”.
Por Jimena Améstica
“Consecuencias del acoso laboral e entornos profesionales: la importancia de la prevención”, es el nombre del conversatorio que se desarrollará esta jornada en el auditorio del Museo de la Memoria y Derechos Humanos de Santiago. La iniciativa fue organizada por la Fundación Fuera Acosadores, en el marco de la difusión de su documental “Ocaso”, dirigido por la realizadora audiovisual Nicole Kramm Caifal.

Según cifras del Ministerio del Trabajo, del total de denuncias presentadas en el país en esta materia, y que tuvieron resultados efectivos, el 80 al 87% corresponden a “Acoso Laboral”, el 5 a 7% a “Acoso Sexual”, y del 4 a 5% son personas que han acusado “Violencia en el trabajo”, ya sea física o externa, es decir, cuando alguien ajeno a la organización ejerce maltrato. En cuanto al género, el 66,4% de las denuncias son presentadas por mujeres.
Para la fundadora de la agrupación Fuera Acosadores, Scarlett Watson, la actividad aborda esta problemática y sus consecuencias. En conversación con El Arrebato, insistió en que el ciclo de conversatorios, que se inicia con esta jornada, tendrá en el centro el film “Ocaso”, pues se busca prevenir los “casos extremos” que se muestran en la producción, y que asegura, ocurrieron “porque no se hizo nada de lo que se tenía que hacer”.

De acuerdo con el cronograma, en la actividad se proyectarán dos de los cuatro capítulos del film para “visibilizar las consecuencias de estos casos. Porque hay mucha ignorancia y desconocimiento al respecto y también se generan muchas caricaturas. Las víctimas que sufren este tipo de violencia laboral se ven totalmente abandonadas. No solo por su lugar de trabajo, sino también por las instituciones”, replicó.
La primera proyección del documental se realizó el pasado 4 de diciembre y continuará su exhibición en distintas universidades y espacios culturales. Por el momento, aclara Watson, aún no está disponible en plataformas digitales.
–¿Cuáles son las principales problemáticas de las personas que entregaron sus testimonios en el documental tras sufrir acoso?
Estas personas denunciaron y no se hizo nada con sus denuncias y hasta el día de hoy nadie responde. Las instituciones no responden. El primer caso es el de Albano Muñoz, un profesor de filosofía que terminó con su vida, y que actualmente hay un juicio en curso contra el Estado. También está el caso de Elizabeth Vásquez, una funcionaria Tens que quedó con una salud irrecuperable después de un aneurisma cerebral. En el hospital nunca respondieron ninguna de las seis denuncias que realizó. Nada. Y eso se sostiene hasta el día de hoy.
–Entonces a nivel institucional, de qué forma plantean que se debe actuar frente al acoso laboral ¿Qué es lo que falta?
Afortunadamente existe la Ley Karin que debería proteger en estos casos. Pero por nuestra experiencia vemos que hay mucha impunidad. Falta que la ley se cumpla. Actualmente si denuncias, no queda en nada, o cambian a la víctima de puesto, o derechamente la despiden; mientras que el maltratador o maltratadora continúa en su puesto de trabajo. En el fondo, no se mueve la estructura de violencia dentro de las empresas.
–En estricto rigor, ¿faltaría que se hagan de manera correcta las investigaciones?
Sí, y luego, que las consecuencias y las sanciones sean efectivas. Porque si una persona maltratadora sabe que no va a tener ninguna sanción al ejercer maltrato, va a seguir maltratando.
Queda la sensación de que las víctimas deben encontrar justicia por su cuenta en un sistema que no estaría dando la protección necesaria…
Por ello, nosotros como fundación prestamos asesoría gratuita en el proceso de la denuncia, a quienes están viviendo acoso o se dieron cuenta de que están viviendo maltrato. Porque hay mucho desconocimiento y desinformación de lo que es o no maltrato. Y es algo que se repite mucho, les cuesta darse cuenta y abrir los ojos.
Si lo miramos por edad, ¿cuál dirías que es el rango de mayor vulnerabilidad?
Hay de todo. Pero algo que hemos observado con respecto a la edad, es que las personas más jóvenes están dispuestas a renunciar con mayor facilidad. Las personas mayores en cambio, que llevan muchos años trabajando en ciertas instituciones, se les hace muy difícil renunciar. Nosotras siempre decimos que es un tema muy personal, pero por una cosa de salud mental yo tengo una frase: ‘renuncia o denuncia’. Sabemos que denunciar no es un camino fácil y judicializarlo tampoco. Por lo tanto, muchas veces, ante esta inacción institucional, lo más recomendable para la salud mental de la persona es renunciar, pero es una decisión personal.

