¿Qué soñaban algunas mujeres en el siglo XX?: los fotomontajes de Grete Stern sobre el deseo, la soledad y la vida doméstica

La fotógrafa surrealista alemana, que se radicó en Argentina tras escapar del nazismo, creó entre 1948 y 1951 la serie “Sueños”, que transformó los secretos de las lectoras de la popular revista “Idilio” en escenas visuales que reinterpretaban críticamente la realidad de sus vidas. Su difusión logró popularizar el psicoanálisis en el país convirtiendo la terapia en una “actividad más de la vida cotidiana (…) en algo positivo antes que en un estigma que ocultar para los pacientes”.
Por Amanda D. Z.
Dueñas de casa, empleadas, secretarias, profesoras y costureras eran algunas de las mujeres de las grandes ciudades de Argentina que leían cada semana la revista Idilio. Su publicación se popularizó entre 1948 y 1951, y sirvió como consultorio sentimental y psicológico a través de su sección “El psicoanálisis le ayudará“.

El espacio interpretaba los sueños de las lectoras, quienes enviaban cartas con sus inquietudes al consultor Richard Rest, seudónimo que utilizaba el sociólogo Gino Germani para responder a cada una bajo la promesa: “Solo encontrarán humana comprensión y leal ayuda”.
Los secretos que recibía el experto eran acompañados por un fotomontaje de la serie “Sueños”, realizado por la fotógrafa surrealista alemana radicada en Buenos Aires, Grete Stern. La artista que llegó a Sudamérica arrancando del nazismo, creó más de 150 imágenes que se unieron a los relatos de cada mujer, transformando los sueños en escenas visuales que no solo los ilustraban, sino que reinterpretaban críticamente la realidad de sus vidas.

Cada escena abordaba temas como el amor romántico y sus frustraciones; el matrimonio como mandato social y la maternidad, sumado a la vida doméstica, la dependencia emocional y económica y el deseo femenino. Asimismo, logró visualizar la soledad que manifestaban sus relatos, así como también las angustias cotidianas y las tensiones entre lo que se esperaba de ellas y lo que imaginaban para sí mismas.
Por ejemplo, “Made in England”, se refleja el testimonio de una mujer casada, aunque querida por su marido, siente una profunda insatisfacción al no ocupar un papel significativo en su vida. Según la interpretación, su sueño revela lo que inconscientemente percibe: no es una figura central, sino un complemento. Al verse como un pincel en manos de su esposo, entiende que solo aporta brillo a su obra, sin ser parte creadora.



Por ello, en sus imágenes, los cuerpos aparecen encerrados en frascos, empequeñecidos, convertidos en muñecas o integrados como elementos pasivos de escenarios donde no tienen control, evidenciando una lógica de uso y decoración.


Según se precisa en el libro “Los Sueños”, publicación que logró compilar los consejos de Germani y los fotomontajes de Stern en la revista Idilio, “la originalidad” del consultorio psicológico y sentimental radicó “en la articulación del psicoanálisis, la sociología y el arte“.


En este sentido, coinciden en que su difusión logró popularizar el psicoanálisis en Argentina convirtiendo la terapia en una “actividad más de la vida cotidiana (…) en algo positivo antes que en un estigma que ocultar para los pacientes”.
El trabajo de Stern fue calificado como vanguardista y adelantado a su época; y hoy se configura dentro de las representaciones del feminismo del siglo XX, atravesado por la crítica social y su intención de poder representar la vida de las mujeres de la ciudad con sus diversidades económicas, geográficas y sociales.


