Pintar la marginalidad: algunos cuadros de Antonio Berni a 45 años de su muerte
Por: Redacción El Arrebato
“La muerte es un hecho natural. Un día va a entrar por la puerta de mi taller y yo no lo voy a impedir. Seguiré pintando. Que me lleve con el pincel y el caballete, si quiere”, dijo el rosarino, seis años antes de fallecer por un accidente doméstico.

Este martes 13 de octubre se cumplen 45 años de la muerte del pintor, grabador y muralista rosarino, Antonio Berni. Su obra circuló con el “nuevo realismo” o “realismo social”, denunciando al poder por las desigualdades sociales de la Argentina de su tiempo.
“La muerte es un hecho natural. Un día va a entrar por la puerta de mi taller y yo no lo voy a impedir. Seguiré pintando. Que me lleve con el pincel y el caballete, si quiere”, dijo seis años antes de fallecer por un accidente doméstico.
Como escribió Roberto Amigo para el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires Malba, institución que guarda algunos de sus cuadros más destacados, Berni mantenía un análisis continuo sobre el significado de su trabajo. “Para Antonio Berni la decadencia del arte era producto del divorcio entre el artista y el público, y si el arte siempre había planteado la búsqueda de realismo, este estilo era el único que podía zanjar ese divorcio”, comentó.
Entre sus series más famosas se encuentran representados los personajes Juanito Laguna y Ramona Montiel. Con obras como “Juanito Laguna aprende a leer” (1961) y “Pesadilla de los injustos” (1961), en 1962 recibió el Gran Premio de Grabado y Dibujo en la Bienal de Venecia.
“El verdadero artista y el verdadero arte de un pueblo, es aquel que abre nuevos caminos impulsados por las cambiantes condiciones objetivas”, declaró el rosarino sobre su trabajo y su relación con la política.









