Chile: ¿de qué niños haitianos estamos hablando?

Por: María Paz Mapapo Castillo
¿Qué pasa con los niños haitianos en Chile? No sé, dímelo tú. ¿De qué niños haitianos estamos hablando? ¿Cuáles son los niños haitianos que te interesan? ¿Aquellos niños que han muerto en jardines infantiles del Estado sin personas presas por negligencia? ¿O los que han muerto en piscinas municipales? ¿O aquellos a quienes han alejado de sus madres?
Desde que se conoció el preinforme de la Contraloría General de la República sobre eventuales irregularidades en el ingreso al país de niños, niñas y adolescentes provenientes de Haití, ha circulado por la prensa y redes sociales una serie de noticias con información incompleta y con un claro cariz sensacionalista.
Por un lado, pareciera que no hay intención de explicar ni aclarar cómo funciona el proceso de reunificación familiar. Como se establece dentro de la Ley de Migración y Extranjería, solo pueden solicitar este permiso las personas extranjeras titulares de un permiso de residencia definitiva, y que acrediten tener un vínculo con una persona chilena o extranjera, ya sea ser cónyuge, madre, padre, hijo o una persona a cargo de un menor de 24 años o con discapacidad.
Además, también pareciera que se busca desconocer la situación actual en Haití. Es un Estado fallido, un país que enfrenta una crisis profunda. Está la información, están los titulares en la prensa. Es un escenario crítico, donde cualquier persona intentaría traer a su familiar cuanto antes.
Sumado a lo anterior, tampoco se ha informado con rigurosidad sobre los viajes y por qué se contrataban los vuelos chárter. Y es que, hasta hoy, no existen vuelos comerciales desde Haití a Chile. Por ello, con el fin de solucionar esta problemática se habilitó esta opción para evitar que las personas perdieran su visado. Y es que por ley, cuando una persona obtiene una visa de reunificación familiar, se le exige viajar a Chile dentro de los 90 días posteriores al estampado electrónico. Tampoco se ha expuesto ni explicado que debido al conflicto y a las dificultades migratorias, cada niño, niña y adolescente debe viajar “solo”, pues sus padres o tutores se ven imposibilitados de ir en su búsqueda hasta Haití, debiendo esperarlos en Chile.
Hace muy poco, el presidente José Antonio Kast anunció que exigiría a las escuelas y a los centros de salud denunciar a personas en situación migratoria irregular. Además, desde el Ejecutivo se planteó que el sistema debe comenzar a priorizar el acceso por nacionalidad, ignorando el mayor índice de vulnerabilidad, como se aplica hasta ahora. Hace nada se estaba —y se continúa— exigiendo la expulsión masiva de migrantes, incluso de aquellos con hijos chilenos matriculados en un colegio.
Si tanto te interesan los derechos de los niños haitianos, pregúntate quiénes son los que hoy velan por su seguridad, sus derechos y su integridad. ¿Realmente ahora existe preocupación por los niños que viven en condiciones de hacinamiento o pobreza, cuando las demoras en los trámites migratorios han sido, en gran parte, responsables de limitar sus oportunidades y su calidad de vida?
Dados los antecedentes, es vital que se investigue todo lo que haya que investigar. Según detalló Infomigra, el preinforme de la Contraloría detectó principalmente la existencia de una amplia base de casos para revisar. Y si bien no se observó ilegalidad en el otorgamiento general de los permisos de reunificación familiar, sí hubo debilidades graves de coordinación entre el Servicio Nacional de Migraciones (SERMIG), la Policía de Investigaciones (PDI) y la Subsecretaría de la Niñez. Con ello, se indicó que no se aplicaron los protocolos formales frente a situaciones críticas de niños y niñas, así como tampoco se habría validado la información declarada por los solicitantes.
Las investigaciones deben continuar, sin duda, pero sin usar a la comunidad haitiana como señuelo para desviar la atención de otro tipo de situaciones que en la actualidad están ocurriendo en el país en distintos ámbitos.

