Congreso argentino aprobó nuevo acuerdo con el FMI en medio de protestas de jubilados

En un escenario militarizado, se llevó adelante una nueva marcha de jubilados una semana después de la fuerte represión que terminó con el fotógrafo Pablo Grillo internado y herido de gravedad.
Por Alejo Spinosa
Con una ajustada mayoría de 129 votos a favor, la Cámara de Diputados de la Argentina aprobó el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), firmado por el presidente Milei, que habilita al Gobierno a negociar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En las afueras del Congreso, se realizó una nueva manifestación en apoyo a los jubilados, la cual contó con un fuerte operativo policial.
Argentina vivió otra jornada de extrema tensión política. Luego de una sesión de más de seis horas, y en medio de un escándalo impulsado por los diputados oficialistas, la Cámara de Diputados blindó el decreto firmado por Milei que permite al gobierno argentino negociar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
La necesidad de pasar por el Congreso para firmar un acuerdo con el FMI está establecida desde el 2021 por una Ley impulsada durante la gestión de Alberto Fernández. Sin embargo, Milei apeló a un DNU (que requiere la aprobación de una de las dos cámaras) en el que no se detallan ni montos ni plazos del acuerdo.
Con un Congreso vallado por la movilización en defensa de los jubilados, la sesión arrancó con un descontrol absoluto. Dentro del recinto, el clima se volvió aún más complejo cuando se conocieron audios del presidente de la Cámara de Diputados, Martin Menem, en los que incitaba a los diputados de la Libertad Avanza (LLA) a generar violencia en el debate.
“Los quiero gritándome, a los gritos, puteándome, nada de algo pacífico”, se escucha en el audio que se viralizó este miércoles por la mañana. La oposición aprovechó para tomarlo como una confirmación de que el Gobierno quería ensuciar la sesión. El presidente del bloque peronista Unión por la Patria (UP), Germán Martínez, leyó los mensajes dentro del recinto y Menem le quitó automáticamente la palabra, dando cuenta de la incomodidad oficialista por la situación. Por el lado del bloque libertario, el diputado Lisandro Almirón se vio obligado a pedir disculpas al diputado Zago (con quien había protagonizado una pelea la semana pasada) y exclamó: “Zago, ¿querés que te de un pico?”. Por su parte, la diputada Marcela Pagano calificó de “fascista” a Menem por impedirle llevar adelante su discurso, por lo que se paró frente al presidente de la Cámara con un megáfono.
En este contexto de caos legislativo, el gobierno logró el apoyo de algunos bloques opositores y alcanzó la mayoría justa para aprobar el acuerdo con el FMI: 129 votos. Gracias al PRO de Mauricio Macri, un sector de la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica y el apoyo de casi todos los gobernadores,
Milei logró aprobar un nuevo endeudamiento con el organismo internacional, que fue calificado como un “cheque en blanco” por distintos sectores opositores, por no conocerse las condiciones del mismo. “Los que vamos a votar positivamente no lo hacemos pensando que el Gobierno está acertado, sino pensando en la Argentina y pensándolo como un hecho inevitable”, manifestó el experimentado legislador Miguel Ángel Pichetto, quien acompañó el decreto del Gobierno.
De todas maneras, criticó al ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, por no ir al Congreso a explicar los detalles del acuerdo con el organismo de crédito y expresó: “La política del desprecio no va más, la política de que venga el presidente acá y nos agreda vilmente no va más”.Por su parte, quienes votaron en contra del decreto fueron la mayoría del bloque peronista de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y el bloque radical Democracia para Siempre”.
“Esto va a fracasar y ustedes lo saben”, señaló el diputado de UP Máximo Kirchner, quien acusó a quienes votaron el DNU de “sacarse el problema encima”, ya que de esta manera “Argentina no va a poder pagar nunca” su deuda con el FMI.
Es importante recordar que el primer acuerdo con el organismo internacional lo firmó el gobierno de Macri en 2018, y que luego fue refinanciado por el gobierno de Alberto Fernández. Por el lado del Gobierno Nacional, señalaron que “este acuerdo garantizará una operación de crédito público para que el Tesoro Nacional cancele deuda existente con el Banco Central e implica una reducción del total de la deuda pública”, resistiéndose a aceptar que se trata de un nuevo endeudamiento externo, como ya plantearon varios economistas.
EN LA CALLE, UN FUERTE OPERATIVO POLICIAL
En un escenario militarizado, se llevó adelante una nueva marcha de jubilados una semana después de la fuerte represión que terminó con el fotógrafo Pablo Grillo internado y herido de gravedad. Desde temprano las calles de Buenos Aires fueron testigo de un fuerte operativo policial en el marco del protocolo anti-piquetes de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich.
Esta vez se destinaron más de 2 mil policías al operativo y se estableció un vallado frente al Congreso que dividía a las fuerzas de seguridad de los manifestantes. A través de pantallas electrónicas y altoparlantes en las estaciones de trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el Gobierno advirtió que “la Policía va a reprimir todo atentado contra la República” en la previa de la marcha de los jubilados. “Protesta no es violencia”, decía el texto elaborado por el Ministerio de Seguridad.
Además, se firmó una resolución pare recompensar con $10 millones a aquellas personas que aporten información clave para identificar y capturar a “autores y responsables de haber promovido disturbios y delitos en la zona del Congreso Nacional el 12 de marzo de 2025”.
A pesar de las amenazas impuestas por el Gobierno libertario, la manifestación se desarrolló sin incidentes, aunque se registraron denuncias por la presencia de infiltrados de la Policía, los cuales presenciaban la marcha con la intención de iniciar los disturbios y justificar la represión.
La protesta contó con la presencia de una gran cantidad de adultos mayores, quienes fueron acompañados de agrupaciones sindicales y estudiantiles, partidos políticos y autoconvocados. La consigna fue nuevamente el apoyo a los jubilados, y se le sumó el repudio a la represión del miércoles pasado con la figura de Pablo Grillo como símbolo de la protesta. Los alrededores del Congreso estaban empapelados con carteles que pedían justicia por él.
También, como ya es habitual en estas movilizaciones, hubo referencias a Diego Maradona con su célebre frase: “Hay que ser muy cagón para no defender a los jubilados”. Nora Biaggio, del plenario de Trabajadores Jubilados, calificó al acto realizado en la Plaza de los dos Congresos como “un enorme triunfo contra la represión de Bullrich y Milei” y agregó: “Las calles son nuestras, Milei, te las ganamos. Nos reprimiste, nos quisiste matar cada miércoles. El miércoles pasado tiraste a matar y heriste a Pablo, pero los trabajadores, los jubilados, la juventud, ganamos las calles”.
En la movilización también hubo presencia de dirigentes opositores. Uno de ellos fue el ministro de Infraestructura de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, quien, en declaraciones con El Destape, señaló: “Cuando amenaza y reprime, es porque no le asiste la razón. Este es un gobierno que no sabe dialogar, es un gobierno que no cree que tiene sentarse con otro porque piensa diferente. Milei no tiene mandato en la Argentina para pegarle un palazo a nuestros viejos ni para moler a palos a nuestra gente”.Cuando ya comenzaba la desconcentración de la marcha, hubo momentos de tensión cerca del vallado que, frente al Congreso, por la denuncia de que había presuntos infiltrados. Pese a este tipo de provocaciones para iniciar la represión de la Policía, la situación no pasó a mayores y el pueblo demostró que se manifiesta pacíficamente.