Condenan a Carabinero por secuestro de trabajador de Chuquicamata en 1973: fue enterrado en pique minero tras tortura y golpiza

–Después de cuatro días en el retén de Río Loa o Dupont fue esposado y llevado en dirección al yacimiento en la parte trasera de una camioneta. Sin embargo, los carabineros le aseguraron a su familia que había sido dejado en libertad, pero Luis Contreras nunca volvió a su casa.
–Según el fallo fue encontrado “vestido únicamente con una camisa de mangas cortas y short o calzoncillos”.
Por Redacción El Arrebato
El suboficial en retiro de Carabineros, Aquiles Gallegos Fuentes, fue condenado a diez años de cárcel efectiva por el secuestro calificado de Luis Eduardo Contreras León (33), trabajador del yacimiento de Chuquicamata.
La víctima fue detenida el 22 de octubre de 1973 y después de 17 años desaparecido, su cuerpo fue encontrado enterrado en el pique minero “La Tetera” a 50 metros de profundidad. Era militante del Partido Socialista, ex dirigente de la Central Unica de Trabajadores (CUT), y padre de tres hijos.
La causa a cargo del ministro en visita extraordinaria para causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de La Serena, Sergio Troncoso, también estableció las penas de inhabilitación absoluta perpetua para derechos políticos y la inhabilitación absoluta para cargos y oficios públicos durante el tiempo de la condena.
De esta forma, la justicia estableció que Contreras León estuvo detenido en la Primera Comisaria de Carabineros de Calama y quedó incomunicado por orden del oficial. Tras ello, fue trasladado junto a Luis Andrés Tapia Mundaca a dependencias del Retén de Carabineros de Río Loa o Dupont donde fue torturado.
El fallo confirmó que “en dicho lugar, fue desnudado y trasladado a un baño en que se encontraba una silla metálica, luego de eso se escucharon los gritos de Luis Eduardo Contreras León por espacio de 10 minutos. Enseguida, le tocó su turno a Luis Andrés Tapia Mundaca de ser ingresado a dicho lugar, donde –según lo narrado por él– fue amarrado de las piernas y brazos en la silla, le cubrieron la cabeza con un capuchón y procedieron a mojarlo con la llave de la ducha para luego aplicarle corriente”.
Después de cuatro días en el retén fue esposado y llevado a en dirección a Chuquicamata en la parte trasera de una camioneta. Sin embargo, los carabineros le aseguraron a su familia que había sido dejado en libertad, pero Luis Contreras nunca volvió a su casa.
El 30 de noviembre de 1990 y de manera fortuita, sus restos serían encontrados “vestido únicamente con una camisa de mangas cortas y short o calzoncillos en un pique minero”, precisa la sentencia, añadiendo que el Servicio Médico Legal y el Departamento de Medicina Legal de la Universidad de Chile “determinó como causa de muerte un traumatismo cráneo encefálico debido al golpe de un arma contundente (culata de arma de fuego)”.
